Reprimir las emociones lleva a un menor rendimiento deportivo

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Un estudio de la Universidad de Porstmouth muestra el impacto de las emociones en los deportes y las habilidades físicas.

El Dr. Chris Wagstaff, responsable del curso “Sport&Exercise Psychology” en la Universidad de Portsmouth, ha publicado una nueva investigación en el “Journal of Sport and Exercise Psychology” después de un estudio sobre el efecto de suprimir las emociones en deportes de resistencia.

El estudio encontró pruebas sólidas de que intentar enterrar las emociones con el propósito de obtener una mayor concentración en el deporte de competición de hecho lo que lleva es a un rendimiento bastante más bajo, lo que lleva a entender que los atletas necesitan exteriorizar sus sentimientos para incrementar sus opciones de lograr la victoria.

Según palabras del Dr.Wagstaff : “Los deportistas frecuentemente tienen que controlar sus emociones en los previamente y durante la competición, pero ello parece reducir significativamente el nivel al que rinden. Sus procesos mentales se ven disminuidos, se esfuerzan menos y se sienten más cansados que cuando no se les pide esconder lo que sienten.”

“Todos conocemos la sensación de tener a veces que esconder nuestros pensamientos y sentimientos. Puede llegar a ser extenuante, y dado que los deportistas viven en una burbuja donde todo está orientado al resultado, las demandas de supresión son particularmente altas.”

“Para proteger el rendimiento deportivo, es importante que los que dirigen y organizan a los deportistas, eviten exponerlos a tareas que exigen del control de las emociones cuando se está cercano a competir.”

Entrevistas con la prensa y televisión, encuentros con fans, o sentimientos diarios como la ansiedad, el rencor, o el disgusto son citadas en el estudio como fuentes potenciales de estrés para los deportistas.

Los resultados de la investigación pueden ser también aplicados a profesiones no deportivas que requieren del control emocional y resistencia física, tales como los militares o puestos en emergencias médicas.

De acuerdo con el Dr.Wagstaff: “Las organizaciones deportivas imponen expectativas crónicas en cuanto a la supresión emocional de los deportistas, les hacen ser demasiado optimistas en cuanto a las probabilidades de éxito, mostrar apoyo a líderes que no estén rindiendo de forma adecuada, o ser amistosos con fans y medios de comunicación, pero hay un coste en cuanto a términos de rendimiento.”

20 atletas fueron estudiados por los investigadores para el experimento. Se les pidió que miraran un vídeo de 3 minutos en el que una mujer vomitaba y después se comía su propio vómito. El corte fue escogido por su factor de impacto para provocar un fuerte sentimiento de repugnancia en los atletas.

Tal como explica el Dr.Wagstaff: “Necesitábamos lograr una reacción emocional fuerte. Mientras que hay una gran diferencia entre lo que la gente considera feliz o triste, la mayoría de gente está de acuerdo en lo que es repugnante.

La investigación se dividió en tres condiciones. Al primer grupo de participantes se les hizo ver el vídeo mientras escondían su asco, y tenían cámaras preparadas para gravar sus reacciones. Al segundo grupo de participantes se le pidió no suprimir sus sentimientos hacia el video, y al tercero no se le hizo ver el vídeo.

Los tres grupos de participantes tenían después que recorrer 10km en bicicleta tan rápido como pudieran. Los resultados demostraron que aquellos que habían reprimido sus sentimientos hacia el vídeo tuvieron un rendimiento mucho pero que el resto de participantes. Después de tres minutos controlando sus emociones, fueron más lentos en la bicicleta, generaron menos potencia, tuvieron menor ritmo cardíaco, y pensaron después que habían trabajado mucho más duro de lo que realmente lo habían hecho, mientras que a lo que no se les pidió controlar sus emociones o simplemente no vieron el vídeo, obtuvieron resultados opuestos.

No se encontraron diferencias entre el grupo de participantes que habían visto el vídeo sin reprimir sus emociones y el grupo de participantes que no habían visto el vídeo.

Según palabras del Dr.Wagstaff: “Cabe destacar que aquellos que reprimieron sus emociones tuvieran un ritmo cardíaco máximo significativamente más bajo. Ello parece indicar que la gente que está reprimiendo sus emociones tienen menos ganas o son menos capaces de dar el máximo en su tarea. También se sienten más cansados, aunque hayan realizado un esfuerzo menor.”

Los resultados apoyan y significativamente extienden lo descubierto en la investigación previa en el mismo tema de los efectos del auto-control emocional en las habilidades físicas.

El Dr.Wagstaff concluye: “Parece posible que incrementar la demanda de supresión de emociones en los deportistas lleve a una sobrecarga. Aquellos a los que se les fuerza a suprimir sus emociones se vuelven menos capaces de controlar sus emociones y al final el resultado es alguien que tiene relaciones personales pobres y que no es bueno resolviendo conflictos. Para agravar un poco más el problema, un fallo en el auto-control está ligado a la violencia, dopaje, abuso de sustancias y a hacer trampas.

En la Universidad de Porstmouth, la investigación del Dr. Wagstaff se centra en la psicología de, cómo las personas y los grupos trabajan, bajo ambientes de gran presión, explorando conceptos de estrés, emoción, liderazgo y cualidades organizativas y gestión del tiempo. Es también revisor de publicaciones lideres en el campo de la psicología.

El Dr.Wagstaff explica su investigación en este vídeo de 1 minuto de duración:

Fuente: http://www.teamlocals.co.uk/university-of-portsmouth-study-shows-impact-of-emotions-on-sports-and-physical-ability-28552

Foto Portada: http://www.teamlocals.co.uk/

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